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Pedro Píriz: “El que sólo sabe de fútbol, ni de fútbol sabe”

En la última edición del Dakar, un comentarista dijo en Teledeporte que Carlos Sainz no sólo es un campeón, sino que es un piloto que hace ganar a los equipos. Sus tres títulos los ha conseguido con marcas diferentes. He recordado esto, mira por dónde, tras la conversación con Pedro Píriz, exjugador y en la actualidad Vicepresidente de la Asociación de Exjugadores del Real Betis. Profesor titular de la Universidad de Sevilla y Doctor en Educación Física, además de autor del libro El entrenamiento deportivo en el Siglo XXI. Es el activo que toda organización quisiera tener. Una “cabeza pensante” que hace crecer, evolucionar los ecosistemas donde aterriza.

¿Cómo entraste en el mundo del deporte?

Empecé en atletismo. Entrenaba en el Estadio de Chapina. Y de ahí pasé al fútbol, primero en el equipo Colspe de los Salesianos de Triana, y luego ya al Real Betis como juvenil.

¿Por qué atletismo?

Se trataba de hacer deporte y empecé en eso.

Como podías haber empezado en otro cualquiera…

Exacto. Digamos que es el caso en que la relación con el deporte está por encima de la disciplina que practicas.

Repasemos tu carrera futbolística. ¿Con qué edad llegaste al Betis?

Con 16 años. Firmé, junto con dos compañeros más, el día del Golpe de Estado, el 23 de febrero de 1981. Por la tarde, en la calle Conde de Barajas, donde estaba la secretaría de Club en aquel momento.

Entré en Juveniles, donde estuve dos años y medio. Y después ya al filial, simultaneando con el primer equipo. De hecho, yo debuto siendo Juvenil.

El 1 de Mayo de 1983 en un Sevilla-Betis, partido de Liga.

Correcto. Tenía 18 años.

¿Qué recuerdas de ese debut?

Fue curioso, porque estaba en la Selección Andaluza, con Pepito Alfaro como entrenador, que era además entrenador del Sevilla. Estando en la Ciudad Deportiva del Sevilla entrenando me vinieron a avisar de que iba con el primer equipo, a entrenar y después a concentrarnos en el Hotel Colón. Compartí habitación con Canito. Recuerdo la experiencia rodeado de los jugadores protagonistas de la época, como Cardeñosa, Gordillo, Bizcocho, Quico, Salva, Peter Wagner, Poli Rincón o Esnaola entre otros. Iba como suplente y me cambiaron por Antonio Casado.

No fue el único…

El siguiente partido que jugué para el primer equipo fue en Murcia. Había una huelga de la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles). Los profesionales no jugaron, por lo que fuimos jugadores del filial. Y después una final de Copa de La Liga, con Luis del Sol como entrenador.

¿Y después? ¿En qué momento cambias de Club?

Teóricamente, en aquella época, con 23 años ya eras “viejo” en el equipo filial. Así que pasé al Atco. Sanluqueño, porque era un club bastante relacionado con el Betis. El entrenador había estado en el Betis Deportivo y había bastantes jugadores que llegaban desde ese equipo.

En la temporada 1989-1990 pasas al Granada.

Sí, nos ficharon a Cristóbal, Torrano, Antoñito y a mí. Estuve una temporada. Por circunstancias, aprobé allí el acceso a la carrera de INEF (Educación Física) en la Universidad de Granada. Tuve muchos problemas para gestionar la simultaneidad de estudios y el fútbol como profesional. En el Granada no me dejaban adaptar el horario de entrenamiento. Volví al Sanluqueño firmando como Amateur para poder hacerlo. Tenía de entrenador a Pedrito Buenaventura y todo empezó a ser más fácil.

Curiosamente, tras la buena temporada que hicimos me fichó otra vez el Granada, ahora sí, con la condición de que me respetaran poder simultanearlo.

¿Antes no y ahora sí?

Era una época difícil, en la que empezaron a aparecer los representantes, lo que, en este caso, ocasionó una serie de despidos que no tenían sentido. De hecho algún tiempo después hubo algún revuelo en el club por esta circunstancia.

Salí del Granada un poco antes de la finalización del contrato, precisamente por la misma razón: los estudios. El entrenador decía que si no entrenaba con el equipo no podía jugar. Es decir, el mayor problema que tuve para jugar al fútbol fue la intransigencia de los entrenadores. Dejé el fútbol a los 26 años.

Pedro Píriz en el equipo del Granada

¿Qué haces cuando dejas el fútbol?

Al terminar mi carrera como futbolista me dediqué en cuerpo y alma a mi formación. Decido hacer otras cosas. Estuve un año y medio estudiando y sin trabajar. Mi prioridad era acabar los estudios. Me federo en otros deportes (Bádminton, Ciclismo, etc.). No quería depender del fútbol. Una vez más prevalecía el simple hecho de hacer deporte, me daba igual qué disciplina.

Cuando me licencié, invertí los ahorros que me quedaban en un programa bianual de Doctorado en la Universidad de Granada.

¿En qué te doctoras?

Hice mi tesis sobre biomecánica del deporte. Precisamente estudiando los golpeos con el pié de los porteros de fútbol.

Luego fuiste preparador físico.

Exacto. Cuando consigo cierta estabilidad personal y profesional, me planteo que, de alguna manera, lo que había investigado era posible llevarlo a los planes de entrenamiento. No repetir los modelos que nosotros vivimos en nuestra época, sino innovar y hacer algo que mereciera la pena. El primer equipo al que preparo fue el Dos Hermanas, a través de un acuerdo Universidad-Empresa.

Luego dejo de entrenar hasta la temporada 2000-2001, en que Luis del Sol es contratado por el Betis como entrenador y apuesta por mí como preparador físico. Me consta que puso mucho empeño en que fuera yo y no otro el que formara parte de su equipo. En ese equipo el entrenador era Luis del Sol y el Delegado de equipo Rafael Gordillo. Conseguimos el ascenso en Jaén. Cualquier persona bética podrá entender la dimensión de mis vivencias, simplemente con esos datos.

Es para estar orgulloso.

Sí. Yo considero a Luis del Sol mi padre deportivo, y sin embargo no es que tuviera una relación muy, muy cercana con él. Pero nos tuvimos cariño y estima profesional. También en mi etapa de jugador. De hecho, me llevó a la final de la Copa de La Liga, que jugamos con el Barcelona. Confió siempre en mí.

Tras este periodo dejo de preparar físicamente y me centro en mi trayectoria como profesor universitario, hasta la temporada 04/05, en que vuelvo de nuevo a preparar y firmo por el Jerez Deportivo, con Diego Rodríguez como Director Deportivo. Estuve dos temporadas. Vuelvo a pararme profesionalmente y es en la temporada 07/08 cuando llego al Recreativo de Huelva, que da un cambio en su cuerpo técnico, destituyendo a Víctor Muñoz. Allí coincido con el mejor entrenador que he tenido en mi trayectoria como técnico, Manolo Zambrano, exjugador del Sevilla.

He de decir que antes del Recreativo de Huelva colaboro con el equipo Monte Ciencias de rugby, mediante la empresa Ensa Sport. La experiencia vivida en esta modalidad deportiva cambia radicalmente mi visión del entrenamiento deportivo y el alto rendimiento. Por cierto ascendimos a División de Honor.

Luis del Sol y Pedro Píriz

Es lo que tú llamas “la transformación”.

Me di cuenta de que el entrenamiento en el fútbol no me satisfacía, porque el concepto, la forma de plantear el entrenamiento, distaba mucho de cómo se hace en deportes como el rugby. Hay deportes que están muchísimo más evolucionados que el fútbol. Por ejemplo, la observación del juego y las decisiones al respecto en materia de preparación deportiva está muy avanzada. En virtud a las distintas dimensiones analizadas, tanto del propio equipo como del adversario se dinamiza mucho las decisiones del equipo técnico incluso en el mismo desarrollo del partido; se han constatado hasta ocho estilos distintos de juego, en función de cómo vaya discurriendo el partido. En balonmano sucede algo parecido. Haber entablado proyectos con estas especialidades me enriqueció mucho.

Eso por un lado. Y por otro, que los jugadores de rugby están hechos de una pasta especial. Soportan dobles sesiones de entrenamientos mucho más duras que en el fútbol, pues la exigencia física es brutal, y cada uno aporta al grupo su visión e ideas en beneficio del conjunto de una manera proactiva. De manera que a partir de esta experiencia en el rugby, en la temporada previa a la experiencia con el Recreativo, me dije: “esto hay que cambiarlo, y se puede cambiar aunque sea en Primera División”. La suerte la tuve al dar con Manolo Zambrano en el Recreativo de Huelva, que estaba en Primera División, categoría en la que nos mantuvimos.

Y aplicaste en el Huelva tu nueva teoría.

Eso traté. Más que teoría es un paradigma de trabajo. Cuando explicas a los jugadores las cosas, te muestras colaborativo y le haces entender tu trabajo, no tienes problemas. Un futbolista, lo que no quiere es perder el tiempo. La idea es no sólo no hacerle perder el tiempo, sino hacer que al año siguiente gane más dinero… porque ha mejorado los resultados, es mejor jugador y por tanto más cotizado. En aquellos momentos, incluso aún hoy ocurre, en el fútbol prácticamente sólo predominaban los planes de entrenamiento basados en el esfuerzo físico. Posteriormente se pretendió rellenar esta laguna en la preparación con un simple cambio estructural. Por suerte se está evolucionando bastante.

¿Y ya finalizó tu aportación al fútbol?

No, no, creo que cerré el círculo en mi última etapa en calidad de Gestor, en Cantera, durante tres años, de 2014 a 2017. Llevaba el área de Rendimiento Deportivo, con Pedrito Buenaventura de Director Deportivo de la Cantera, la de vueltas que da la vida. Otro contrato Universidad-Empresa. lo que viene a ser en la actualidad una transferencia de conocimiento. Era un proyecto de Cantera pleno, un periodo que compartimos con jugadores como Dani Ceballos, Francis, Júnior o Fabián. ¡Vaya generación!

¿Qué asignaturas das en la Facultad?

Entrenamiento Deportivo y Prácticas de Rendimiento Deportivo. Son de cuarto, último año de carrera (Grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte). En la Universidad me dicen que soy muy práctico, futbolero, y en el fútbol que soy muy académico. No entiendo la enseñanza deportiva que no esté basada en la práctica y en casos reales.

¿Qué deportes siguen tus alumnos?

Sobre todo quieren dedicarse al fútbol. Pero mira, el periodista, Alfonso Azuara me dedicó un libro; la dedicatoria decía: “El que sólo sabe de fútbol, ni de fútbol sabe”. Muchas veces, el alumnado muestra expectativas bastante fuera de la realidad y les incito a diversificar su formación.

Hablemos de la Asociación de Exjugadores. ¿Qué papel tienes?

Ya desde mi etapa trabajando en el Club era miembro de la Asociación. Fue a partir del periodo de Demetrio como Presidente, cuando me involucré más al decirme éste que quería contar conmigo para una serie de proyectos, que al final suponen una forma de ayudar, primero a los exjugadores, y luego a otras organizaciones y personas a través de la participación en eventos solidarios.

En este sentido, tratamos de transmitir al Club que la Asociación juega un papel importante y es necesario conservarla. Al fin y al cabo, representa a los que han sido sus jugadores, primer patrimonio de la Entidad.

Ahora, estructuralmente, dependemos de la Fundación, que es realmente la entidad que abandera la acción social del Club. Su Gerente, Rafa Muela, está en la Junta Directiva de la Asociación.

Pedro Píriz con compañeros de la Asociación

Ejercéis una función clave dentro del Real Betis.

En este sentido, personalmente me gustaría que todos los jugadores que se incorporan a la primera plantilla tengan la oportunidad de establecer algún tipo de contacto con miembros de la Asociación, exjugadores que les han precedido, muchos de ellos emblemáticos en la historia del Betis. De hecho, la aportación económica de los jugadores actuales tiene una trascendencia vital para los exjugadores y el funcionamiento de la Asociación. Queremos que entiendan también que siempre pertenecerán eternamente a la entidad, formando parte de la Asociación. Vestir la camiseta de nuestro club genera vínculos indestructibles.

¿Qué proyectos tiene actualmente la Asociación?

Hemos terminado una nueva edición del proyecto Reminiscencia, promovido por la FEAFV (Federación Española de Asociaciones de Futbolistas Veteranos) y participamos en eventos en beneficio de diferentes causas sociales, a través del equipo de Veteranos. Por otro lado, tenemos las ayudas económicas a los exjugadores que la necesitan debido a sus circunstancias personales. También participamos en todos aquellos proyectos donde la Fundación nos requiere. En este sentido, nos gustaría estar más cerca del club.

¿Cómo vez al Betis hoy en día?

Maravilloso, en lo deportivo y en la gestión de la entidad. El Betis ha sabido evolucionar manteniendo su idiosincrasia, y eso me enorgullece.

Última pregunta: ¿para cuándo la Titan Desert (carrera de bici en el desierto)?

Pues este año he estado a punto. De hecho acaba de terminar. Mi vocación por el deporte se ha orientado ahora al ciclismo. Con un grupo de compañeros nos adentramos en proyectos muy satisfactorios, a la vez que saludables. Hemos realizado pruebas muy interesantes: Transpirenaica (Transpyr); en su momento la Non-Stop Madrid-Lisboa; acabamos de hacer la vuelta a Ibiza en Mountain Bike… Aún siendo globeros (termino asociado a los novatillos) disfrutamos y continuamos con nuestra pasión que es el deporte.

Pedro Píriz y sus compañeros de generación en el Real Betis

A sus 59 años, Pedro no para. Su historial nos dice que es un deportista multidisciplinar. No sólo sabe de fútbol, luego debe saber mucho de fútbol. Seguro.